
Su afán por parecerse a un blanco mermó su vida, su aspecto cadavérico y sus múltiples operaciones, además de ocultarse del público y protegerse de los elementos externos hiceron de este personaje algo peculiar, algo que mezclado con su talento musical, sus éxitos y sus extravagancias, hiciese de él un verdadero mito ¿comparable a Elvis?, por supuesto. Su muerte tan temprana cumple con las características de los grandes mitos de la historia. Podremos hablar de Michael Jackson durante muchísimo tiempo más. Después vendrán leyendas urbanas que contarán que no ha muerto, que todo fué un montaje para alejarse del mundanal ruido y de la hacienda americana y que vive en una isla del pacífico feliz con su familia y dedicado a la contemplación........ojalá.
De pintor a artistazo, valga este pequeño homenaje de despedida.
Adiós