SALA VIRTUAL

miércoles, 31 de diciembre de 2008

PEDIR POR PEDIR


Para un pintor, pasear por nuestro pueblo es una auténtica gozada porque es fuente inagotable de inspiracion en composiciones, cromatismo, contrastes, perspectivas, atmósferas...etc.. lamentablemente y por desgracia el ojo del pintor indaga en lo más recóndito, en lo más insignificante y aquí encuentra, vaya si encuentra. La capacidad de observación es lo que a diario nos machaca, tenemos que contemplar atrocidades arquitectónicas, elementos extraños y que provocan impactos visuales enormes, desastres y abandonos de patrimonio que ya tienen poco remedio...y lo que más daño hace es la impotencia de no poder hacer nada o muy poco.

..Hoy y antes de terminar este largo año, como marteño sumamente dolido en este aspecto, quiero poner una pincelada de esperanza a los que amamos nuestro pueblo. Me gustaría tener un documento escrito que asegurara que en breve se van a restaurar todos los edificios históricos y que van a desaparecer todos los motivos que son desencadenantes de un gran impacto visual que a algunos nos molestan, que pasear por este pueblo sea agradable y no estresante, que las intervenciones modernas se hagan con mesura, con gusto, que podamos disponer de un centro cultural juvenil que sea el cimiento de un futuro más rico y con mejores valores, que de una vez por todas podamos tener una sala de exposiciones bién situada,.....etc., pero ya digo que ésto es una esperanza y hasta ahora sólo me queda eso, la espera de que algún día, a alguien se le ilumine la luz que permita que todo ésto y más sea realizado.

Espero que el año que viene tengamos esa luz encima y que dure por mucho tiempo.

Suerte a todos.

3 comentarios:

Kinush dijo...

Qué razón tienes Miguel Ángel, es ciertamente como tu bien dices, pasear por Martos es una delicia para cualquier persona pero más aun para las personas que nos dedicamos al arte. Pero también es un sufrimiento, pues vemos como maravillosas obras arquitectónicas (sobre todo), están en la más completa ruina en peligro de extinción o han sido trasformadas de una forma torpe y mediocre quitándole todo su encanto y antigüedad. Precisamente el otro día pasé por la impresionante escuela de artes y oficios (en la cual estudié) y observé con dolor y rabia como se está y la están destruyendo poco a poco. A la impresionante puerta tallada le faltan los dos mascarones que la coronaban, han sido arrancados sin piedad por cualquier descerebrado. Esa casa sería el sitio ideal para hacer algo parecido a lo que en Madrid hicieron con la Casa Encendida; un lugar que reúne todas las artes y propone: conciertos, conferencias sobre arte, exposiciones, talleres,…. Un sin fin de actividades que luego se pueden enfocar también en cursos de verano (como hacen en Priego de Córdoba) y así fomentaríamos el turismo cultural y el poner en valor nuestra tierra y con ello iríamos reconstruyendo nuestro diezmado patrimonio artístico cultural. Es triste ver como pueblos que no tienen la belleza, ni la importancia en su legado histórico-artístico, ni nada de nada… han hecho de sus pueblos puntos de referencia en el las rutas de turismo cultural. A ver si aprendemos ya de una vez y valoramos la piedra preciosa que tenemos, llamada Martos.

Ana dijo...

Estoy contigo y con Kinush... a mi tambien me da pena pasear por Martos y ver cosas que antes estaban super bien hecha una pobre ruina.. pero a ver.. a ver si un día reparan en ello e intentan hacer algo.
Un saludo!

JORGE dijo...

Pues sí, amigos, lleváis toda la razón. Es triste, pero es así. ¿Como es posible que no tengamos un museo del aceite en el primer productor del mundo? Hay muchas localidades más pequeñas que lo tienen, y otras en la Mancha más pequeñas y tiene su museo del vino, su museo de artículos de labranza,etc... ¿Como es posible que no haya un museo arqueólógico? Donde están las asociaciones culturales que afloran por doquier en poblaciones más pequeñas? Y así un largo etcétera. El artista marteño , sea pintor ó escultor, ó dibujante ó musico, tiene que irse fuera si quiere que se vea su obra. Es triste, pero somos así. Cuantas joyas urbanísticas hemos liquidado? -léase Fuente de Neptuno, Escuela de Artes y Oficios, Almazara de Elosúa, Pilar de la Fuente Nueva (porque no me negaréis que si Baeza o el mismo Úbeda tuvieran una joya así no estaría funcionando y en un lugar mucho más digno y no rodeado de esperpénticos mamotretos de ladrillo que lo desnaturalizan por completo). ¿Para cuando el "Hotelito" y qué utilidad le darán?
Eso es lo único triste de ser y sentirse marteño...